Crítica – ‘Dogman’

Dogman

Cartel de Dogman, de Matteo Garrone

Título original: Dogman

Año: 2018

Duración: 120 min.

País: Italia

Dirección: Matteo Garrone

Guion: Maurizio Braucci, Ugo Chiti, Matteo Garrone, Massimo Gaudioso

Fotografía: Nicolai Brüel

Reparto: Marcello Fonte,  Edoardo Pesce,  Nunzia Schiano,  Adamo Dionisi, Francesco Acquaroli,  Alida Baldari Calabria,  Gianluca Gobbi

Productora: Coproducción Italia-Francia; Archimede / Le Pacte / RAI / Eurimages

Género: Thriller. Drama

Ficha completa en Sensacine

Cuando todo apuntaba a que las películas comerciales iban a inundar la cartelera de noviembre, Dogman hizo su aparición para dar un toque de aire fresco. La cinta del realizador italiano Matteo Garrone, estrenada en la Semana Internacional de Cine de Valladolid (SEMINCI), llega a la gran pantalla a partir del 9 de este mes como nominada a mejor película de habla no inglesa en la 91ª gala de los Oscar que se celebrará el 24 de febrero de 2019.

Garrone es autor de nueve largometrajes incluyendo el corto Silhouette (1996) y el documental Oreste Pipolo, fotógrafo di matrimoni (1998). Entre su filmografía se encuentra la aclamada Gomorra (2008), ganadora del Gran Premio del Jurado en Cannes y los galardones a mejor película, actor, fotografía y guion en los Premios del Cine Europeo, además de conseguir una nominación a los Globos de Oro.

Dogman cuenta la historia de Marcello (Marcello Fonte), un peluquero canino y adicto a las drogas cuya vida cambia cuando Simone (Edoardo Pesce), un violento exboxeador que acosa a todo el vecindario, regresa al pueblo.

De entrada, pintaba una historia amable, pintoresca, incluso familiar. Sin embargo, poco a poco la trama se va volviendo oscura hasta llegar al clímax del filme donde todo da un vuelco.

Dogman

El pueblo napolitano de Castel Volturno

Algo que ha ayudado a crear este clima de tensión y rareza, además de sus personajes, ha sido la localización del rodaje: el pueblo napolitano de Castel Volturno, emplazamiento también usado en Gomorra. Un lugar desalentador donde la miseria y marginalidad imperan.

Es curioso observar cómo la personalidad de Marcello, protagonista de la historia, va cambiando en función de los sucesos que acontecen. Al principio, es un padre de familia divorciado que se dedica al cuidado estético de perros y, en sus ratos libres, lleva a su hija a hacer submarinismo. Además, todo el pueblo le quiere y aprecia.

A medida que avanza la historia, Marcello adopta una postura bien diferente. Ha perdido por completo la cordura y hace todo lo posible por sentirse aceptado en una comunidad que le ha dado la espalda por culpa de sus hechos y por ponerse del lado de Simone, el antagonista del largometraje.

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Simone y Marcello

Simone es todo lo contrario que Marcello. Es un hombre frío, violento y odiado por todos. La amistad en secreto de ambos personajes solo le va a traer problemas al peluquero de perros. Aquí se cumple eso de que es tu perdición cuando te juntas con malas compañías. Los suyo es que Simone hubiera aprendido de Marcello su capacidad de hacer el bien, pero al final va a ser Marcello quien absorba la maldad del exboxeador. Mateo Garrone consigue mostrar las dos caras que tiene el hombre a partir de las caricaturas de estos personajes, en especial de Marcello.

Otro punto a favor es la gran interpretación de Marcello Fonte. Ya solo con su apariencia física te atrapa. También es curioso cómo incluso algún perro es más grande que él, pero aun así consigue domarle, algo que se equipara con el devenir de la relación entre Marcello y Simone.

En definitiva, Dogman huele a violencia explícita, drogas, extorsión, mafia, etc. La trama está perfectamente desarrollada a pesar de las incongruentes decisiones que toma el protagonista en algunas ocasiones. El ritmo es espectacular desde el principio de la cinta y es capaz de crear una atmósfera de tensión y angustia que se mantiene a lo largo del metraje. No te deja respirar en ningún momento.

Nota: 9/10

Lo mejor: la interpretación de Marcello Fonte y el ritmo y desarrollo de la trama

Lo peor: algunas escenas de violencia pueden resultar algo desagradables