Arrow: el resurgir de sus cenizas

Es bien conocido que la tercera y la cuarta temporada de la serie Arrow fueron un auténtico despropósito. La ficción de la Flecha Verde recibió críticas por parte de sus seguidores que finalmente, el equipo técnico e incluso el elenco, acabaran encajando. Stephen Amell, que interpreta a el protagonista Oliver Queen en la serie, declaró que era consciente que tenían que hacer el trabajo bien. Y han sido dos largos años con villanos mediocres, tramas repetitivas y recursos aburridos, pero podemos decir que Arrow está casi de vuelta. Nos ha dejado una quinta temporada muy notable, a la altura de lo que en su día fue la segunda. Pero querido Oliver, tengo que decirte que no has sido el principal artífice de esta resurrección.

Quién ha recuperado la serie, quién le ha devuelto al nivel que se esperaba que mantuviera ha sido el villano de la temporada, Adrian Chase o Prometheus (Josh Segarra). Es curioso que en una ficción que protagoniza un ‘vigilante’ y que proclama luchar contra la oscuridad sea un auténtico malvado y psicópata el que haya eclipsado la pantalla durante casi un año. ¿Pero por qué ha conquistado Prometheus? Nos hemos encontrado, por fin, con un antagonista muy buen construido que ha resultado ser creíble. Es obvio que no se ha temido por la vida de Oliver, pero sí por su integridad moral. Estábamos delante de un villano con una malvad y una personalidad que han resultado ser oro puro. Josh Segarra conectó profundamente con el personaje y consiguió comerse la pantalla, dónde había un elenco que el público ya conocía por más de cuatro años. Su personalidad y su autenticidad ha sido clave para que Arrow se levantara del agujero que se estaba cavando por sí sola.

Aunque es cierto que su objetivo no dejaba de ser Oliver Queen, su modo de hacerlo ha sido completamente diferencial a las antiguas temporadas, superándolas con los ojos cerrados. Siempre 10 pasos por delante de Oliver, pero esta vez con razón, certeza y sobretodo, credibilidad.  Gracias a él, hemos conseguido volver a las entrañas de la primera temporada, dónde todo empezó y cuándo se empezó a construir el Oliver Queen que hoy conocemos y que tan estancado ha estado los últimos años. Su juego mental ha llevado al protagonista al límite (esta vez de verdad) y ha conseguido que diera el giro que necesitaba. Da la sensación que ha evolucionado más en pocos capítulos que en cinco años de serie. Su confesión de “mataba por gusto, porqué me gustaba” fue un cambio sorprendente y que dio aún más sentido a la obsesión de Chase por Oliver: descubrir su verdadera identidad que Oliver está decidido a dejar atrás.

Por desgracia, una trama como la suya tan sólo tenía una vida de 23 capítulos. Pero en este tiempo, ha devuelto la vida a a Arrow. La trama principal (que ha acabado siendo prácticamente la única) ha girado entorno a él. Probablemente esta no fue la primera intención, pero su presencia se comía la pantalla. Esto se ha extendido a los guiones de la serie, que han conseguido volver con una serie consistente y por fin, con sentido. Si durante la sexta temporada consiguen hacer lo que no hicieron en la tercera, que fue mantener el nivel, el equipo de Arrow podrá decir que ha recuperado su serie.

Es obvio que ha habido otros elementos que han ayudado a esta mejora, pero la presencia de Adrian Chase era la principal y merecía un punto y aparte. Otro punto que ha destacado esta temporada ha sido el nuevo equipo. Tras el final de la cuarta temporada, el equipo se quedó con tan sólo Oliver y Felicity (Emily Bett Rickards). El justiciero de Star City decidió captar a un nuevo equipo de una forma un poco forzada. ¿Debería ser tan fácil que un vigilante secreto se pusiera en contacto con civiles? Aunque en su favor hay que decir que al adaptación ha sido buena y a cada capítulo se ha visto más la importancia de este nuevo equipo. Aún con el retorno de Diggle (David Ramsey) los nuevos siguieron aportando frescura y un aire renovado, liberando a los veteranos de llevar toda la responsabilidad.

Es el caso de Felicity, que quizá no ha brillado tanto cómo en otros años, pero también se ha dado el caso que no ha debido soportar prácticamente todo el peso de la línea argumental a sus espaldas. Su trama como hacker nos ha permitido conocer algo más de ella, muy poco realmente. No ha resaltado, pero ha ayudado a tirar adelante ciertos puntos de la trama principal. Las irrupciones de Dinah (Juliana Harkavy) y Wild Dog (Rick Gonzalez) han sorprendido para bien. Son personajes con potencial, que desarrollándose como principales (pero no protagonista) pueden aportar mucho a la serie.

Otra grata sorpresa de la temporada fueron los ya despreciados flashbacks. Tras años aportando poco a la serie, su línea argumental ha tenido sentido. La historia puede gustar menos o más – no me pareció la gran cosa descubrir el tiempo que Oliver pasó en Rusia – pero nos han traído una historia consistente, que llena huecos en el guión y además, nos han dejado conocer los últimos meses de Oliver como ‘muerto’ o ‘náufrago’, descubrir cómo nació la figura de Arrow y además, cerrar un círculo: los flashbacks acabaron con Oliver yendo al barco y volviendo a casa. Justo cuándo empezó la serie.

Y es por esto que aquí está el gran reto de la sexta temporada. Una ficción que por cinco años se ha desarrollado a base de flashbacks alternados con el presente, ahora se encuentra que ya no tiene más ‘pasado’ que contar. Los cuarenta minutos de capítulo deberán desarrollarse plenamente en el presente o en su defecto, encontrar otra narrativa audiovisual. Tras casi seis años en antena, dos de los cuáles han sido muy mediocres, a Arrow le supone un gran reto para seguir adelante, buscar su nueva identidad y sobretodo, mantener el nivel de esta temporada y que no tengamos que pensar que la quinta entrega de episodios ha sido un momento de lucidez que no se repetirá. Lo que queremos pensar es que tanto la tercera como la cuarta temporada han sido una excepción y es que cuándo una serie que cuándo está a su mejor nivel, es placentera de ver.

Este es el tráiler de la nueva temporada de Arrow, que volverá el próximo 12 de octubre (ahora se emitirá los jueves). Cómo podéis apreciar, con algunas de las escenas más míticas de Prometheus. Un villano que ha permitido realzar la serie.