5 razones para ver Cómo defender a un asesino

Comienza la cuarta temporada de este drama americano sobre abogacía y asesinatos protagonizado por Viola Davis. Tras su maravillosa audiencia desde 2014, ABC ha decidido renovar Cómo defender a un asesino y el pasado viernes se emitió el primer episodio de esta temporada.

Seguramente hay alguien que todavía no se haya enganchado por completo a la serie del creador de Anatomía de GreyScandal (Peter Nowalk), así que a través de 5 puntos claves caeréis rendidos ante las lecciones de Annalise Keating.

1. No es la típica serie de abogados

 

La mayoría de espectadores podría pensar que es una serie más. Sobre casos aislados y capítulos auto conclusivos sobre abogados.  Pero al asistir a la primera clase de la profesora Keating cualquiera se daría cuenta de que esto no es así. Las temporadas recogen casos que tendrán relación entre sí durante toda la serie, además de tratar sucesos importantes de la vida de los protagonistas.

Con casos sobre corrupción, violencia y por supuesto, algún que otro asesino suelto, los alumnos de la facultad de derecho se enfrentarán a estos casos y a ser posible, ganarlos. Las tramas y medidas que se construyen con los clientes del bufete de abogados no dejarán indiferente a nadie.

La serie consigue involucrar al espectador en la búsqueda de pistas para resolver. Tanto en la trama central de cada temporada, como en los casos en los que deben trabajar los alumnos de la clase.

2. Las maravillosa representación femenina

Aunque sea duro de creer, hoy en día resulta muy difícil encontrar una representación femenina real, más allá de los numerosos clichés y tópicos del género. En Cómo defender a un asesino esto se consigue y supera con creces. El protagonismo no recae sobre un solo personaje, sino sobre un grupo de estudiantes y profesores. Teniendo igualdad en número de personajes por género y razas. Además de estos protagonistas, durante toda la serie aparecen muchísimas mujeres con papeles muy importantes y personalidades más que definidas.

Hoy en día se necesitan mujeres fuertes y con un casting más que destacable. Cómo defender a un asesino lo consigue, llegando a demostrar una potencia desgarradora.

3. La gran cantidad de Plot Twist que dejarán a más de uno sin dormir

Puede que este punto sea bueno para algunos y malo para otros, ya que no siempre es bueno excederse.

Todo el mundo debe estar listo para los numerosos e impactantes giros de guion de la serie. Cuando parece que todo está resuelto y establecido, esos guionistas que tanto nos hacen sufrir vuelven a hacerlo.

Descubriendo detalles del pasado y presente de los protagonistas, acompañaremos a estos hacia sus más oscuros secretos. Secreto que provocarán cambios, desilusiones y sorpresas a más de uno. Esto no es todo, junto a los giros de tuerca durante los episodios, los finales de temporada no se quedan atrás.

La lectura del suceso central de la temporada se muestra a trompicones en los inicios y finales de episodio. Por lo que siempre acaba con cliffhanger hasta la siguiente semana.

4. Es una serie LGTBI friendly

Entre casos aterradores, la crueldad del pasado y el día a día, Peter Nowalk piensa en la comunidad LGTBI. Les deja el espacio que se merecen, con varios personajes del colectivo que tomarán papeles increíblemente importantes. Por medio de ellos, el espectador se adentrará en el odio que sufren por el mero hecho de ser como son.

Esto es algo más que destacable, ya que en la mayoría de shows y películas, solo se “crean” prototipos de personas LGTBI. Sin embargo, entre asesinos y abogados, los guionistas consiguen profundizar en la humanidad que toda persona debe tener.

5. Viola Davis

Por último, no debemos irnos sin hablar de la grandísima profesora. Viola Davis, o Analisse Keating, es la que consigue que todo este mundo siga girando. No es nada nuevo elogiar a esta grandísima mujer, pero eso no impide que sea una auténtica delicia ver a la actriz en su mayor esplendor.

Como si se tratase de un híbrido, Davis cambia en el momento requerido de la mejor forma posible. Mostrándose como profesora, hija, hermana, abogada, amante, esposa,… Dejando al espectador con el vello de punta en cada escena y haciendo notar su presencia cuando no aparece en pantalla. Viola Davis esconde muchas capas bajo su piel y solo ella decidirá si merecemos descubrirlas o no.